Spa capilar o hair spa: qué pasa en una sesión
Una guía de Mi Momento
Guía N.º 2

Un spa capilar es al cuero cabelludo lo que un facial a la piel: limpieza profunda, masaje y tratamiento. El nuestro se hace en cabina propia, con cosmética botánica y una cascada de agua japonesa — y es, sencillamente, una hora de calma.
Qué es (y qué no es)
Es un ritual de bienestar para el cuero cabelludo: la piel de la que nace tu cabello. También lo verás llamado hair spa o head spa. Trabajamos limpieza, microcirculación y equilibrio con productos de origen vegetal, sin sulfatos agresivos ni siliconas.
No es una mascarilla rápida antes del corte, ni un lavado con dos minutos de masaje. Es un servicio con entidad propia, en una cabina unipersonal pensada para desconectar: entre 45 y 95 minutos según el ritual que elijas, para que salgas con el cuero cabelludo equilibrado y la cabeza más ligera.
Así es una sesión, paso a paso
Empieza antes de mojarte el pelo: eliges tu esencia entre varios aromas — te acompañará toda la experiencia — y miramos tu cuero cabelludo de cerca con la microcámara, en pantalla, para decidir contigo qué necesita.
Ya en la cabina llega el masaje de bienvenida — espalda, hombros, cervicales, brazos y cabeza — y después las dos champunadas: la primera, más enérgica y con carbón activo, limpia en profundidad; la segunda ya es puro masaje. Sigue el tratamiento a tu medida, con una bruma de micropartículas de agua para que los activos penetren mejor, y un mini facial con cosmética natural y piedras frías mientras el cabello absorbe.
El final es el momento del que nadie quiere salir: la cascada de agua japonesa, inspirada en los baños termales de Japón y adaptada a la forma de tu cabeza. Y para aterrizar, peinado e infusión — porque sí: en todos nuestros Hair Spa el peinado está incluido.

¿Quieres probarlo en tu cabello?
Qué hace por tu cabello (y por ti)
Los beneficios se notan primero en la piel y después en el cabello: el cuero cabelludo se equilibra — menos picor, menos descamación, menos grasa —, la microcirculación se activa (la base de un crecimiento sano) y el cabello sale hidratado y con brillo. Y hay un beneficio que no sale en ningún análisis: una hora entera sin pantallas ni prisa.
¿Y si tienes poco pelo, o nada? También — nos lo preguntaban tanto que hicimos un vídeo sobre ello que superó los 12 millones de reproducciones: el spa capilar trabaja la piel, no el peinado. Y embarazada, también: usamos productos orgánicos compatibles con el embarazo, y adaptamos la postura y los aromas.
¿Y el spa capilar japonés (head spa)?
La moda viene de Japón: el head spa convirtió el lavado de cabeza en un ritual completo, con masaje craneal y esa cascada de agua que habrás visto mil veces en vídeos. Si es lo que te llama, aquí la encontrarás de verdad: nuestra cascada es japonesa, inspirada en los baños termales de Japón.
La diferencia está en el resto del ritual: cosmética botánica y orgánica — sin sulfatos agresivos ni siliconas — y un diagnóstico con microcámara antes de tocar nada, porque un ritual bonito ayuda poco si el tratamiento no es el que tu cuero cabelludo necesita.
Lo que un spa capilar no hace
La honestidad primero: un hair spa no detiene una caída de origen médico ni sustituye al dermatólogo. Ayuda — y mucho — con la caída estacional, el estrés y el desequilibrio del cuero cabelludo, pero si en el diagnóstico vemos algo que necesita otro tipo de atención, te lo diremos.
Lo ofrecemos en cuatro rituales — Glow, Harmony, Kids y Organic Essence, la experiencia completa — y todos terminan con la cascada y una infusión; en la ficha del Hair Spa tienes el detalle de cada uno con su precio. Y si tú también quieres regalarle a tu cuero cabelludo (y a tu cabeza) una hora de calma, te esperamos en Mi Momento.


